jueves, 29 de abril de 2010

MI PROPÓSITO

Nunca pensé que escribiría en un blog y mucho menos para tratar sobre el tema que me propongo. Pero en estos días he descubierto que siento una inquietud que acapara mi atención.

Todo comenzó haciendo una presentación sobre Aung San Suu Kyi, una mujer con un carisma especial. Empecé leyendo su biografía y contrastando todas las que encontraba en la red. Porque cada una me aportaba algo nuevo en algún aspecto de su vida. Después quise saber cómo se había vivido desde la calle, aquella maraña de sucesos que sacudían la vida de esta persona. Y busqué en la prensa las noticias relacionadas con aquellos hechos.


Consternación, impotencia, desánimo, frustración, tristeza, rabia,...... no sé cuantos sentimientos se agolpaban en mi pensamiento. ¿Cómo se podía hacer tanto daño, deliberadamente, a una frágil mujer y a un pueblo tan duramente castigado por regímenes colonialistas primero y por férreas dictaduras después?

Me venían a la mente las frases que había pronunciado desde su cautiverio, esas súplicas a la Comunidad Internacional (no para ella, sino para su pueblo). Pero que podía hacer yo, a parte de una simple presentación. Y además, esta historia no había terminado, porque su vida seguía corriendo peligro, estaba y sigue estando, en el punto de mira de la tercera potencia militar más fuerte de Asia.

De todas las personas galardonadas con el Premio Nobel de la Paz, ella ha sido la única que lo ha recibido estando privada de libertad. Esa palabra que cobra un significado especial en su boca.




Fue entonces cuando me acordé del blog y pensé que podría utilizarlo para acercarla un poco más a nosotros, contribuir a que la conozcan cada vez más personas y a que valoren su esfuerzo, su abnegación y su entrega. A que no caiga en el olvido. Porque si hay algo que está frenando al gobierno de Myanmar (antes Birmania) a no quitarle la vida, es la presión que la Comunidad Internacional está realizando para que sea liberada. Pero no podemos confiarnos, pues a ese gobierno le importa bien poco lo que ocurre fuera de sus fronteras.

Su único y gran delito: la tenaz y perseverante lucha no violenta, que mantiene en favor de la democracia, la justicia y la paz, en un país donde los derechos humanos, son violados sistemáticamente.



"No hay nada que pueda compararse con el valor de las gentes normales cuyos nombres son desconocidos y cuyos sacrificios pasan inadvertidos". Recordando esta frase llena de humanidad de Aung San Suu Kyi, este blog lo dedicaré también para comentar e intercambiar noticias sobre personas, temas o actividades, que en mi modesta opinión merezcan ser recordados o valorados.

Y aquí me tenéis, implicada en esta tarea. Consciente de mis limitaciones, pero segura de que los fallos me serán corregidos con respeto. Con el mismo respeto que yo intentaré abordar los temas.

Antes de terminar con esta primera entrada, me gustaría mostraros los siguientes videos. Aunque utilizan otras lenguas, no es necesario conocerlas, para percibir en Aung San Suu Kyi, ese carisma especial que os mencionaba.









2 comentarios:

  1. Hola Lola:

    Tu primera entrada, en este blog que inicias, me parece estupenda, tanto por el tema que has elegido como por la forma en que la redactas. Te deseo que la sensibilidad que muestras en este escrito, siga impregnando tus reflexiones sobre temas tan importantes y trascendentes para el ser humano.

    ¡Ánimo y adelante!

    Saludos,
    José Manuel

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  2. Hola José Manuel:

    Palabras como éstas me dan la fuerza necesaria para seguir adelante y alimentan la ilusión con la que he comenzado el blog. Intentaré que siempre hable el corazón. Aunque como alguien dijo un día: "Prefiero que mi corazón se quede sin palabras, a que mis palabras se queden sin corazón".

    ¡Muchas gracias por tu mensaje de ánimo!

    Saludos,
    Lol@

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