
Después de un tiempo de silencio en el blog, vuelvo a retomar la tarea que me propuse con ganas e ilusión, las que nunca me faltaron, pero que motivos personales, me alejaron temporalmente de él.
Y arranco con una reflexión sobre el cese definitivo de la violencia de ETA, hace tan sólo unas horas.
Aunque recojo la noticia un tanto escéptica, si es así, me alegro que haya llegado este momento. Muchas veces soñé con él, viendo cómo sembraban el dolor y el terror en tantas familias, que quedaban destruidas. Padres que perdían a sus hijos, hijos que perdían a sus padres, a veces delante de sus propios ojos, personas mutiladas para siempre. Victimas inocentes de esa barbarie, que su único delito era tener otra ideología o estar en el lugar escogido por ellos para hacer realizar sus asesinatos. Porque ETA, asesinaba indiscriminadamente, recordemos que también murieron inmigrantes. Su primera victima, fue un bebé de tan sólo dos meses.
Muy valientes, escondidos tras sus máscaras, empuñando sus pistolas o haciendo detonar a distancia, se creían unos héroes. Y cómo no hasta para anunciar el cese definitivo han vuelto a usar sus espeluznantes disfraces.

Y me pregunto porqué, para que les haya servido. ¿Qué han conseguido? En mi opinión; NADA. Sólo sembrar el terror en la sociedad y obtener nuestro desprecio.
Ni siquiera les honra esta decisión. Porque el final de ETA ha sido la derrota. ETA, estaba asfixiada. Acosada policialmente, excluida socialmente y presionada por los políticos, se ha visto obligada a hacer esta elección.
Ni siquiera les honra esta decisión. Porque el final de ETA ha sido la derrota. ETA, estaba asfixiada. Acosada policialmente, excluida socialmente y presionada por los políticos, se ha visto obligada a hacer esta elección.
Desde su nacimiento en 1959, su dictadura del terror, ha durado más que la dictadura franquista.
Desde que era una adolescente y tuve conciencia de sus asesinatos, vivía con angustia y dolor cada uno de esos momentos.
Por eso hoy, mi desprecio va para ETA. Y mi homenaje, para las verdaderas victimas de esta historia. Hombres, mujeres y niños, que perdieron su vida o quedaron mutilados, por la sin razón de una banda terrorista, una pandilla de asesinos.


